domingo, 15 de agosto de 2010

Los 80 que nos marcó, el miedo que se supera

    Ya va para tres días que no llega nada al polígono San Cristóbal y las plazoletas y los zaguanes se llenan de literales cráneos fumando azúcar moreno o cualquier cosa que disimule la angustia. Algunos han hecho guardia la noche entera en la empinada cuesta que llega hasta la casa del waca en San José y el cuadro es algo así como cadáveres en el basurero, una lluvia de hojas de platino y jeringuillas impregnadas de manchas de sangre seca y pegajosa que se clavan en tu corazón, restos de vida palpitando sobre la acera, unos cuerpos que se retuercen , envueltos en una calima que no les dejan ver, oír, ni hablar. Tierra en los ojos, en los oídos y en la boca. Llenas las aceras a ambos lados ladera arriba hasta la casa del patriarca con sus vigilantes apostados en cada esquina, su policía pagada que avisa y hasta su juez de encargo.
    Pero no llega y ya vamos por el cuarto día, en una cuenta atrás donde cada segundo es una colilla apagada en la piel. Mas abajo, el polígono se convulsiona. Ni el macana, ni blas poseen elixir. Y el despertador politónico de varios hacosos silbando a blas el del cuarto ya me despierta antes de las siete, y eso que blas se lo tiene dicho, “no antes de las siete o no hay dosis”. Pero son días duros supongo e igual así no llego tarde a la primera clase. Es una suerte que al menos en estos días no tenga que pedir permiso a los hacoso que preparan su papela en las escaleras del zaguán de mi bloque.
    La ultima vez le pisé una papela al cortauñas cuando bajaba a comprar el pan y ya no me atreví a subir, lo recuerdo saliendo del zaguán, su ojos encontrándome, acercándose, hablarme con la feliz tartamudez del que no quiere dejar escapar el humo de la papela recién fumada “titittienes que tetener mas cui da do”. Yo mirándolo con la perplejidad del niño que se acostumbra al miedo.
Pero ahora estamos en el quinto día y probablemente el cortauñas este perdido por ahí con cara de susto sin humo en los pulmones que dejar escapar.
    El sexto día el macana aparece por la plazoleta visvique y la visión se hizo rayo que lo rodeo. Reculando iba soltando papelas mientras era acosado en un círculo claustrofóbico del olor que deben tener las cenizas de un crematorio. El macana recula y va escapando mientras vende, no puede parar de caminar mientras docenas van consiguiendo su dosis. Molina no puede perder esta oportunidad, hija en mano, cinco años en lo alto como trofeo al primer premio, aparta a los que se agolpan y pelean por una dosis. El macana lo ve y aparta a empujones al gentío, Molina alcanza su dosis y desaparece entre la multitud que ya no sabe donde esta, solo el gran ardor diabólico del porque se esta.
   Esto es las palmas de los años 80 que me toco vivir, el oscuro paraíso infernal de un polígono en una isla africana. Una terrorífica cueva de hacosos que por suerte los de hoy ni imaginan. Pero a mi aún hoy no se me va de la mente una niña en lo alto sostenida en un mar de hacosos.

Murió el padrino

   Cuentan en Brasil que un tal agustinho ,o ronaldinho, o quizás nuniho araba la tierra con sinceridad allá por bahía. No mentía cuando prometía una semilla, ni cuando la malahierba pedía ser arrancada a los pies de los frutales, tampoco cuando despigaba el maíz ya con granos del color del atardecer brasileño, acostumbrado como casi todo ente rural a hacer lo que debe hacer.
    Escuchaba el ruido del viento sin escuchar otra cosa que el ruido del viento, de la misma forma que escuchaba siempre que podía a Kennedy en una pequeña radio de las que entran en el zurrón.
También quiso siempre saber leer, pero se venia la época de siembra y no había tiempo para esas cosas. Y hasta con el mismo defecto profesional cultivaba a los vecinos de los que hay que llevarse mejor que la familia porque son ellos quienes sacan de apuros cuando aquella esta lejos como solía comentar.
     Y así casi 20 años de tensiones políticas, amenazas de guerras nucleares, dictaduras, vietnam empezando y acabando con generaciones. En verdad gustaba nuestro campesino de las palabras de los discursos de aquel presidente aunque no se entendiera todo, aunque su ingles no pasara del I dont know.
     Su mujer, de descendencia agrícola también, superpuesta al tedioso trabajo de su marido podía ver que aquel hombre sería el mejor de los padrinos para su hijo. Su mujer hacia ya por el séptimo mes de preñada y decidió que Kennedy seria el apropiado padrino para un ahijado.
     Con lo poco que codificaba palabras la mujer escribió una carta que ella mismo entregó a la embajada de estados unidos de américa. Tardo en encontrarla porque a pesar de ser no muy experimentada en viajes ni ducha en libros sabia que existía un estados unidos de méxico en américa, y americanos eran los habitantes de todo el continente, y que realmente no había nombre para el país en cuestión . Aun así no tuvo problemas cuando preguntó al conserje de aquella embajada que si allí era la embajada de estados unidos de norteámerica, si ese país cuya capital es Washington  y la casablanca el hogar del presidente aunque tambien hay un pais donde casablanca es la capital.
     Y así fue como por uno de esos huecos asépticos de los cuentos la carta llegó a manos de Kennedy que dicho sea de paso no entendía la menor palabra de portugués. Contesta Kennedy que si, pero que debido a asuntos de estado no puede ir a brasil para el bautizo.
     Pasó el tiempo. Y hubieron muchas siembras y recogidas y el hijo ya sabia por entonces cuando había que podar chupones y cuando mamones en las tomateras y el mimo que se ha de tener con la buena fruta.
     Pero un día por aquella pequeña radio sonó la muerte de Kennedy. Nuestro agricultor estaba funcha en mano sacando papas, y el tintineo de la radio desde el zurrón le hizo sudar hasta el sombrero. Pero la noticia llegó compartida porque por la acequia aparecía su mujer con las manos a la cabeza y corriendo hacia su marido con el “no sabes lo que pasó, el compadre murió”
muy serio el hombre responde que “que se le va ha hacer si la vida es así y uno se marchita como fruta fuera de temporada cuando te llega”. Ella muy preocupada, acercándose a la histeria, como afectada por la desgracia de un familiar cercano, se hecha manos a los ojos y exclama: “que va a ser ahora de la comadre Kennedy!”.

miércoles, 14 de julio de 2010

Cochino Negro Canario

    En los tiempos en los que en la isla no había vertederos, el container era un cochino negro, y ahi acababan los restos de comida, cultivos, sueros de quesería y otros muchos desechos engordando un puerco que era hermosura de animal nutrido. Era fiesta de mucho jolgorio la "matanza del cochino", oportunidad para convidar a todo el vecindario a tacos de carne frita.
    De tamaño medio, el cochino canario es negro y plateado como una noche con luna. Sus orejas grandes y triangulares son pintaderas que van en busca del arrugado hocico que de tan cóncavo parece un agujero succionador de  alisios. Es su oscuro pelaje un felpudo de gruesas verguillas que dañan la mano de quien lo acaricia.
   Raza longeva de lento crecimiento, puede tardar de seis a ocho meses en alcanzar un peso de sacrificio entorno a los 70 kilogramos, el doble de tiempo que un cerdo blanco. Esta propiedad es la que hace que la disposición de las fibras musculares confiera a la carne un exquisito sabor,  debido fundamentalmente a la mayor infiltración grasa en la musculatura del cerdo.
    Su penitencia a tal rareza es estar en peligro de extinción. Se sabe que existe desde antes de la conquista a la que también sobrevivió. Era su territorio todo el norte áfrica hasta que el islam en su expansión lo eliminó del continente, quedando su genética  de animal superviviente en aquellas islas.
    Este cerdo no es violento pero si algo testarudo, hasta que no se le mata para el banquete no deja de hozar y gruñir., un gruñido de risa irónica como diciéndote con sus ojitos aceitunas “ya sabía que iba a morir”.

domingo, 11 de julio de 2010

EFECTOS FISIOLOGICOS DEL ALMA I : EL DOLOR.

Se lee en la wikipedia “Insensibilidad congénita al dolor con anhidrosis o CIPA : rara anomalía genético/hereditaria del sistema nervioso que produce una ausencia de la sensación dolorosa, calor, presión y frío”. Y yo me pregunto como será la vida de un enfermo de insensibilidad congénita, como será eso de no sufrir del lumbago en los incómodos asientos de vuelos regulares, como avisará la mastalgia del periodo de ovulación, y eso de que no te repudie el olor de un metro cargado de metano a las 3 de la tarde de cualquier día laborable, como se sueña una pesadilla sin el pánico.

Y afectará solo al dolor físico, si somos psicosomáticos y el dolor de la perdida de un ser querido podría ser como el cosquilleo en la pierna amputada. Como imaginar ese aséptico paraíso de nubes de porcelana y espejos ciegos, la estridente algia de las articulaciones después de hartarnos a mariscos, la presión de un cuerpo debajo o encima, una boca mordiendo otros labios y la pequeña muerte florecida al final de la cabalgata.
Debe ser como permanecer sordo a la realidad, como robarnos la incomoda mirilla que nos advierte del inminente peligro de desconcentrarnos del mundo. Un cuerpo que te abandona y te deja solitario con tu alma que perdió el cincel con el que expresarse, con el que labrar el reflejo que nos arroja salvajemente, dolorosamente lo que somos.

Pero he aquí la dicotomía, que sería también la iglesia y los cuarteles sin excusa. Sin hacer apología de una cruz pesada y mugrienta cuyas astillas se clavan en el corazón cansado. Sin la letra entra con sangre de colegios militares, ni conservadores médicos esquivando recetas de morfina a enfermos terminales retorcidos en sus últimos dolores.

Si, seria seguramente un poco violento para los modelos que dominan el mundo, sin amenaza que refuerce su doctrina. Convertido nuestro paciente en el superhombre de Nietzsche, que superó a dios y a la patria cercenando su excusa aunque no sepa cuando hay que ir a orinar o cuando hay hambre.

Pero la condescendencia, a pesar de no ser una cualidad del superhombre, es tan hermosa también. De nuevo el efecto bipolar, pues quien es capaz de quitar a una viejita creyente su penitencia , quitarle su redención, su ánfora llena de padrenuestros, rosarios y rodillas en tierra sobre carretera de asfalto. Quien se atreve a matar su sentido vital (matar a la vieja al fin y al cabo). No en vano se sabe que la meditación (sea católica, musulmana, o budista) incrementa la inmunidad al dolor aumentando los niveles de endomorfinas, el neurotransmisor que va en busca del dolor y se lo come.

E yendo mas allá ¿para que el dolor? para que pasar por el sufrimiento si hay otras percepciones mas intelectuales que nos permiten conocer la realidad. Quizás en el futuro la medicina vaya mas allá de la morfina, extinguiendo el mecanismo nociceptivo, endomorfinando al mundo, dopando a la gente que ya no necesitara una vida saludable y ejercicios matutinos que nos incremente la hormona del dolor. Los médicos, ya mas metidos en este siglo, dirán que eso de sufrir con catolicismo ya no se lleva y darán mas pasos de los que se necesitan para la utopía. Dejará de ser una entelequia el aniquilar el dolor, y la utopía dejará de ser una ilusión para ser otra cosa que no sabremos definir, y que se estudiará en la facultades de filología como se estudia una lengua muerta.

Los médicos en su eterna ignorancia desconocerán que su remedio es solo una epidural en el sufrimiento de un parto, obviarán que la vida sigue su indescifrable camino después de nacido. ¿Quien se atreverá a explicarles que hay algo como debajo o encima del dolor que empuja fuerte y nos lanza a los otros e incluso a uno mismo? ¿quien les explicará que si el dolor nos paraliza es solo para una pronta recuperación?.

Los sadomasoquistas quedaran en paro, la algolagnia ya no será mas el placer del dolor para tener otro significado (la palabra suena demasiado clásica para quitarla así no más del diccionario). Los masoquistas escandalizados reclamaran el robo de la erótico de unos azotes en las nalgas y habrá quien denuncie que el sexo se ha vuelto desabrido. Dejaremos de tener cayos, las heridas permanecerán abierta por siempre, y las madres lloraran sin dolor la perdida de un hijo. La inteligencia emocional ya no hará falta porque no sera necesario evitar hacer daño a los demás.

¿Y los poetas? Sobre todo los poetas, que será de los poetas (¡que alguien los salven por dios!), que será de la apergaminada luz de las antiguas farolas del puerto de la luz descrita en tristes versos por Alonso Quesada, donde podré redescubrir Agaete sin los versos de Tomas Morales. Eso si nos dolerá de verdad, esos sentimientos si serán difícil de olvidar aunque nos quiten la natura. Una ingeniería médica contradiciendo a lo humano, la atermicidad de la bóveda celeste.
Porque como negar que incluso la vida a planeado que la sabiduría sea preferentemente contenida en un viejo cuerpo dolorido, como negar que se hace el milagro con el dolor de un parto, y parte el corazón un adiós, y despiertan tiritando el miedo los reclutas al ritmo de un grito afónico. Como negar que le duele los rayos de sol al verano en una larga estación que finaliza agonizante.

Entrar en el mundo con dolor cuando nacemos y salir de él con dolor cuando nos morimos. Inherente al humano, precavido aquel al que todo le duele y esquive el frío del invierno con calor humano y se refresque sudando emociones mundanas en el sopor veraniego y contemple con hiriente nostalgia la hoja muriendo en otoño.

No sufrir dolor nos acorta la vida, no sentir el hormigueo en la pierna puede producir cojera, una coagulación de los sentidos, la antinatural inmovilidad en lo incomodo de un cuerpo sentado que no reacciona atrofiando una cadera, generando una hernia o una úlcera. Una ausencia en el aprendizaje, un test prueba-error nunca pasado,una anhidrosis secándote por dentro mientras en un televisor se puede leer “estas imágenes pueden herir su sensibilidad” (eso es un morbo infecundo, acuso).
La insensibilidad congénita hasta que los comerciales lleguen ofreciendo un hombre rudo que vigorosamente no sentía dolor. A mi gustaría explicarle a la wikipedia, que es una pena, pero el CIPA no encaja conmigo.

sábado, 19 de junio de 2010

Bayfall

De muchos colores son el ndiakhass de los bayfall, parches de colores que cubren el negro cuerpo de los wolof, yola o cualquier etnia que se acerque a la reivindicación de lo africano. Independientes de las élites religiosas islámicas ellos no necesitan ir a la meca, tienen a Touba y en sam fall cantan gracias a Ala porque ellos no necesitan rezar. Beben alcohol y fuman yamba porque como dijo su guía espiritual Serigne Touba Bamba , el camino de cada uno es el camino de cada uno. No están por tanto obligados a obedecer a los lideres espirituales árabes y es que el ser bayfall se lleva por dentro. No hacen comercio en un país eminentemente comerciante, y están obligados a ser comunitarios y despojarse de poseciones.
Pero hay algo distinto en esta nueva religión de apenas 200 años ,mientras la mayoría de africanos asimilan el estilo de vida europeo, ellos claman una vuelta al origen, a su africanidad por encima de todo. Este movimiento de agua nueva hecho por ellos mismo se expande desde dentro y es imparable. Y es que del remiendo de un roto nació el ndiakhass de los bayfall.



... y la mujer bayfall también canta en Magal...

Industrias dramáticas.

Industrias dramáticas s.a. es una prospera empresa capaz de desarrollar fantásticos dispositivos, código del que abrillanta el ingenio y soluciones tecnológicas tanto para tareas pública como privadas.
Son su orgullo helicopteros que parecen tigres y blindados que hacen mas daño que pizarro en peru. Tan bien desarrolla tecnología esta empresa que incluso ese otro país que tanto adora al mundo a contado con sus servicios para fabricar simuladores de vuelo y equipos de mantenimiento automático para los aviones de combate F-18 y Harrier, los mismos aviones que bombardean irak con niños incluido. Cuando los sistemas son críticos ella ofrece soluciones.

domingo, 13 de junio de 2010

El amor capitalista.

En el amor capitalista de mercado todo se vende o se compra. Las personas se revalorizan o deprecian según las exigencias del mercado y para ello el sistema encadena sus hilos desde el gobierno, los trabajos, los amigos, la familia y así hasta llegar al individuo. Una desintegración de la persona en la que tú ya no eres solo tú, tú eres tú y tu cultura, tu raza, tu posición social e incluso la mente o cuerpo, en ocasiones mal entendida, con el que dios te tocó. Se relega la completud de la persona a un enésimo plano, como esperando que mucho llueva tras el verano,
marchitándose bajo la calima de la mala educación que todo lo cubre.
Tal como el capitalismo se desenvuelve así se desenvuelve este amor. Pero en una cosa es novedoso este capitalismo. Pragmático y efectivo, es a la inversa del clásico en que es la oferta la que gobierna a la demanda y no al revés. Dejarse comprar caro cuando mucha oferta tienes y vendes barato cuando la oferta disminuye.
La persona no reconoce a la persona, se olvidó, tampoco la enseñaron. Curioso capitalismo el nuestro.